viernes, 31 de octubre de 2008

Un poco de música (II)


Te podría contar
que esta quemándose mi último leño en el hogar,
que soy muy pobre hoy,
que por una sonrisa doy
todo lo que soy,
porque estoy solo
y tengo miedo.

Si tú fueras capaz
de ver los ojos tristes de una lámpara y hablar
con esa porcelana que descubrí ayer
y que por un momento se ha vuelto mujer.

Entonces, olvidando
mi mañana y tu pasado
volverías a mi lado.

J.M. Serrat.

Boomp3.com



Siguiendo con el rollo musical, ahí va el tema que estoy escuchando y que me ha venido a la memoria después de una noche intensa, la pasada, con mis compañeros y profes de GES II.

Después de visitar una exposición en el CCCB sobre J.G. Ballard que me dejó casi al borde de una crisis, nos fuimos a un chino a cenar... Las risas, pa variar, estuvieron presentes, pues algunos pedían sin pensar y ponían caras de asombro al ver sus platos. Hablamos de todo un poco, del futuro, de los estudios, del trabajo, pero siempre en un tono amistoso y de buen rollo. Vinillo, sangría y chupitos iban haciendo mella y, al terminar la cena, unos cuantos decidimos ir a tomar un café.

Sentados en una terraza de las ramblas seguimos con nuestras charlas, el pasado de cada uno iba saliendo como si fuera algo natural hablar entre nosotros de esas cosas, algunas dolorosas, sin pudor. La verdad es que estas charlas improvisadas valen mucho y, al menos a mí, me hacen pensar y desear repetirlas.

Esta mañana, cansada y adormilada (es lo que tiene acostarse a las 2 y levantarse a las 7...) hacía balance de la noche y tarareaba la cancioncilla. Serrat siempre me ha puesto triste, pero no con una tristeza dolorosa, sino reparadora. Es como si al escucharlo y cantar con él sacara mis miedos, mis pensamientos escondidos y me liberara de un peso que me hace andar con la cabeza gacha. Su "balada en otoño" me recuerda la soledad que he pasado, que hoy aún me atormenta aunque esté rodeada de gente, mis miedos y mis manías. "Que soy muy pobre hoy, que por una sonrisa doy todo lo que soy...".

Levanto la cabeza, sonrío y sigo adelante, con la madurez que dan los años pero la inseguridad que da el futuro...


viernes, 24 de octubre de 2008

Nostalgia



Es dolor al mirarte,
satisfacción al sentirte,
tenerte sin evocarte
y triste, despedirte.

Tu sonrisa me despierta,
adormece la tristeza,
renueva la ilusión
y me lleva hasta tu puerta.

Mas no es triste esta nostalgia
si de tu mano la recibo
aunque sólo en la memoria
tú, estás conmigo.





martes, 14 de octubre de 2008

La llamada normalidad...

Desde hace poco más de un mes trabajo en una cafetería céntrica de Mataró.
Todos sabemos que en estos lugares se reúnen las personas más variopintas, pero lo que yo no tenía tan claro era que las camareras teníamos que hacer de psicólogas, madres, enfermeras y médicos.
Por allí aparece cada día un cliente alucinante, Joan. Es una persona aparentemente normal, bien vestido, educado y, por lo visto, de buena familia. Trabaja de jefe administrativo en un lugar muy conocido y concurrido de la ciudad.
Pues bien, hace unos días apareció diciendo que se moría, que le quedaban dos meses de vida.
Esto en sí te deja ya alucinada, pero lo increíble viene cuando nos explicó que, al hacerse la revisión oftalmológica, le detectaron un aumento importante de dioptrías. Por lo visto le recomendaron una analítica y él, sin pensarlo mucho, se fue derechito a la farmacia. Sorpresa, tiene usted el azúcar pelín alta.
A partir de ahí todo se liaba... Joan pensó que el azúcar tenía algo que ver con la leucemia, que el cáncer corría por sus venas y que, en cuestión de semanas, moriría.
Tal cual escuchaba la explicación alucinaba un poco más, no sabía si reír o llorar.

En la cafetería le explicamos por activa y por pasiva que la leucemia es otra cosa, que no se iba a morir y que, en todo caso, debería hacerse una analítica completa.

Hoy ha vuelto, como cada día, con el resultado de la analítica. La sorpresa ha sido mayúscula cuando, al enseñarnos el brazo, nos explicaba que se le iba a infectar y que, en unos días, le tendrían que cortar el miembro.

Y yo que pensaba que era rara....

viernes, 10 de octubre de 2008

Miedo


Como un suspiro
te me acercas
Como una sombra
habitas en mí.

No te deseo
mas te tengo
Quiero soltarte
pero me sostienes.

Inerte yaceré
cuando te hayas ido
En otro cuerpo habitarás
como un suspiro.